Gracias. Empezar por escucharte ya nos da una pista.
En una práctica podríamos explorar los apoyos, la movilidad, la respiración o el movimiento pausado. En otra, trabajar con más activación, coordinación o una atención corporal específica.
La elección se acuerda contigo, teniendo en cuenta tu situación, tus preferencias y la valoración profesional que corresponda. Este pequeño gesto en la web abre una conversación sobre lo que necesitas.
Aquí puedes decir «más despacio», «así me cuesta» o «hoy prefiero observar». Esto, también es participar.